VIVE. AMA. DÉJATE LLEVAR


Solo podemos aprender a querer queriendo

jueves, 14 de febrero de 2013

Pan de ajo ❤

Me parece increíble pensar que he llegado a conocer a alguien como tú en un bar por unos amigos, me fijé en ti inmediatamente aunque no pude acercarme todo lo que hubiese querido a esos ojos azules que me encandilaron. Puede ser que no estuviésemos como estamos ahora pero estábamos juntos, y me encanta.
Me parece increíble que gracias a una noche, una maravillosa noche, pudiésemos conectar de esa forma y pudiese conocerte. Antes de conocerte como te conocí y de que pasase esa noche, no pensé que pudiese ser capaz de conectar con alguien como lo hago contigo, porque somos muy parecidos y  la vez muy distintos,tu rubia y yo negro, pero igual de idiotas, muy parecidos de pensamiento. Pero no solo eso, sino que llegase a quererte como hoy te quiero, no creía que fuese capaz de quererte como lo hago, puede que suene gay pero es así, daría todo lo que tengo sin dudarlo para que nunca pases nada malo y poder verte sonreír a diario, junto a mí. No me creo que me quieras, pero lo haces, y menos mal, jamás olvidaré nuestras idioteces ni nuestros momentos más acalorados. Puede ser que no nos veamos todo lo que me gustaría, porque esos ojos tuyos, tu sonrisa cuando me ves acercarme, porque por eso, yo pagaría lo que fuese para verlo a diario...Tu boca, tu imperfección que para mí es perfecta como la mía te gusta a tí...
Por todas las cosas que haces por mí, porque eres capaz de sacarme una sonrisa por más que odie mi alrededor...Porque jamás pensé que podría estar así de agusto con nadie. Por todo eso y por estar a mi lado, gracias. Porque por el momento eres lo mejor que me ha pasado, te quiero pan de ajo, mi fregona, mi marmota :) 
-Negro-

martes, 5 de febrero de 2013

Wake up

Era de noche, había sido un día duro, la falta de edad y madurez a su alrededor contribuían a una mala racha, una racha de sentirse sola, de no tener a nadie en quien confiar, no tener algo tan importante como una verdadera amiga, no podía desahogarse. 
Dicen que es muy malo guardarse los problemas para una misma, que hay que compartirlos y exteriorizarlos para quitarles importancia, ella no podía.
 Nadie la entendía, no entendían que de quien estaba enamorada era también un inmaduro, ella lo sabía, no la merecía pero aun así lo amaba, con toda su alma, a pesar del infinito daño que le estaba causando, de noches en vela, de sentirle muy cerca y a la vez en otro hemisferio. 
En su casa las cosas no iban mejor, empeoraban conforme pasaban las horas, vivía con la constante ansiedad de que su padre entrara por la puerta, temía ese momento más que teme un niño a los monstruos, pero llegaba con olor a cerveza y casi nunca le sorprendía, se estaba convirtiendo en su rutina cerrar la puerta de su cuarto, meterse en la cama con los cascos puestos y la música al máximo volumen para evadirse de la realidad, esa en la que a unos metros estaban sus padres regañando a su hermano, esa realidad en la que al instante siguiente se escuchaban voces enfadadas y portazos que hacían que retumbara su cama y que finalmente se escuchaba un golpe,
 un golpe seco cuyo destinatario era su hermano: una persona desordenada, mucho más que ella, un poco imaduro para su edad en algunas cosas, pero tambien era una persona con un corazón tan grande que no le cabía en el pecho, era protector y ella sentía la necesidad de protegerle en esos momentos, sentía que la necesitaba; 
se levantó de su cama corriendo, abrió la puerta y se encontró la escena, una escena triste de unos padres pegándole a su hijo, tenían una mirada demente, como poseídos por la ira, no eran sus padres sino dos desconocidos a quienes tenía que separar de su hermano. 
Su corazón latía a mil por hora, estaba en medio de un ataque de ansiedad, gritaba pero nadie la escuchaba, empujaba pero nadie la sentía, nadie, ni siquiera ella sabe de dónde sacaba esa fuerza casi sobrehumana pero siempre conseguía apartarles de el, conseguía que se fuesen de aquella habitación, llegó a romper dos y tres camisas y polos a su padre, lo que más admiraba de su hermano, ese chico perdido pero dulce era que nunca dejó de querer a sus padres, jamás les guardó rencor por ese año desastroso; pero ella sí, nunca se le olvidaría.
 Se le quedó marcado como un logro en realidad, como algo que fue capaz de superar, supo levantarse tras haber caído porque cuando tocas fondo ya no puedes caer más, solo te queda levantarte y empezar a subir; marcado en la piel, "Wake up" ponía. 

sábado, 2 de febrero de 2013

Imposible de olvidar.

...Supongo que anda rápido porque tiene prisa, está ansiosa de llegar a su casa, entrar por la puerta y ser ella misma, está cansada de la gente, no le gusta la falsedad y sobretodo odia aparentar; como cuando era pequeña y sus padres le obligaban a vestirse bien y ser educada con personas que siquiera conocía de un día o dos y con los que no tenía absolutamente nada en común ¿Por qué tengo que ser amable con ellos si no me caen bien?, pensaba siempre. Quizás no era un pensamiento maduro y a lo largo de los años se dio cuenta de que hay situaciones en las que hay que ser educada y correcta, pero ella no lo era, como ya he dicho, lo odiaba, solía apartarse de esa gente.

Al entrar por la puerta de su casa, casi como una ráfaga de viento, sube a su habitación, deja su abrigo negro donde siempre: la silla de su escritorio junto a un monton de ropa que impide saber el incluso el color de ésta. Chica desordenada según su madre, pero ella sabe dónde está cada cosa mejor que nadie y no solo en su desorden sino en toda la casa, tiene memoria fotográfica. Se recoge el pelo en un moño mal hecho y va directa por su diario, donde esconde los pensamientos que nadie sabe descifrar de su mirada, todos sus secretos y reflexiones. Suele escribir tumbada en su cama, acompañada de su mejor amigo, su gato.
Le encanta fijarse en los detalles, valora los de las personas que no conoce, una sonrisa de un desconocido puede alegrarle el día más triste y sobretodo le gusta tener detalles por ellos, piensa que el destino y el karma se lo devolverán algún día, lo ve como un préstamo. podría decirse que le mueven los detalles. Ni la persona que podría decirse que más la conoce, la conoce realmente, porque es  transparente a la par que profunda; debería ser alguien como ella, movido por detalles, quien llegara a conocerla del todo, alguien que supiese que cuando se pone nerviosa se toca la nariz y se pone a temblar, que entendiese por qué no le gusta el olor a cerveza, que le recuerda a su padre borracho o que supiese que la única manera de consolarla es con un abrazo largo y silencioso.
Lo que más le inspira es mirar por su ventana, sobretodo cuando está lloviendo y oye las gotas caer en su tejado.
Algún día alguien merecerá su mirada, esa que puede contarte mil historias en un segundo y se te queda tatuada en la memoria, imposible de olvidar, una mirada tan intensa que no es digna de mortales.

BSO de una noche contigo.

De sonrisa torcida, me mira con ojos color corteza hasta llegarme a lo más profundo del alma, me conoce y yo también, sabe perfectamente en lo que estoy pensando justo en el instante en el que se cruzan nuestras miradas, luego mira abajo, sonrie de nuevo y me derrite, me pierdo en el hoyuelo que complementa esa boca perfecta de la que cualquier palabra que sale dirigida a mi es música para mis oídos.
 Esa piel oscura que parece azúcar moreno en un vaso de leche cuando se confunde con las sábanas blancas, me roza y mi cuerpo reacciona, simultáneamente mi vello de punta, parece que me gusta; me acaricia y yo a él.
 Su mano se esconde bajo mi camiseta, y la arranca, ha encontrado mi piercing del pezón; el contacto es cada vez mayor, igual que los latidos de mi corazón con cada centímetro que arrastra su mano hacia abajo, lo hace bien.
Vuelve a mirarme a los ojos y yo le beso, noto su sonrisa en mis labios, explosión de sentimientos en mi cabeza; el exterior se borra. solo somos el y yo, puedo sentir como se le acelera el pulso conforme meto mi mano en sus pantalones. 
Nos enredamos entre las sábanas como su mano en mi pelo, noto su peso y el roce es intenso; ahora yo estoy encima pero no al mando; me mueve a su gusto pero las sonrisas no desaparecen.
 Tiene los ojos brillantes, me reflejo perfectamente en ellos y puedo ver una imagen de felicidad completa.
 Desaparece la ropa y aparece el sudor que recorre su espalda a la par que sus dedos recorren la mía siguiendo el dibujo de mi tatuaje.  Cierro los ojos. 
Se profuce una fusión, ya no somos el y yo, somos uno, un ser completo que parece que ha vencido a aquel dios griego que nos separó, nos hemos encontrado. 
Las paredes retumban, bailan con nosotros. 
El placer inunda el ambiente, abro los ojos y veo esa sonrisa torcida que me tiene extasiada.
 "Es perfecto", pienso, mientras un sentimiento de miedo recorre mi mente, no puede ser : creo que estoy enamorada. 

La chica del abrigo negro.

Anda sola, chica de mediana estatura con una piel blanca que contrasta del todo con los tonos oscuros que pueden observarse por la calle humeda y fría y sobretodo con su abrigo negro, casi tanto como destaca su pelo claro, se ve a leguas de distancia. Lleva auriculares puestos, cualquiera sabe qué tipo de música lleva aquella chica con paso acelerado y manos en los bolsillos. 
La baja temperatura de las calles de su ciudad provocan el enrojecimiento de sus mejillas y nariz, parece  del norte. Mira hacia abajo, el pelo le tapa la cara, pero dicen que su mirada guía a los barcos.
 "sólo los gatos conocen bien sus ojos"