VIVE. AMA. DÉJATE LLEVAR


Solo podemos aprender a querer queriendo

miércoles, 24 de abril de 2013

sabía perfectamente quién era su hogar.

Quiso subirse al tejado para alejarse de el ambiente de su casa, un ambiente incómodo en el que todos le miraban mal, era un ambiente donde había favoritismos, como siempre, donde todos los que allí convivían conseguían que sintiera que no estaba en el lugar correcto, aquella era su casa, sí, pero no era su hogar.
Un hogar para ella no era simplemente el lugar donde vivía, el hogar era un lugar donde se sintiera protegida con alguien a quien quisiera y que le quisiera, sabía perfectamente quién era su hogar. 
Sentada allí, en aquel tejado, notó una mirada tras su espalda, una mirada tan intensa que la luz de las farolas podían incidir en ella y reflejarse como si de dos luces de coche se tratara; notó también que aquel ser que le miraba se estaba preguntando por qué ella no era feliz, acercándose sigilosa e inocentemente a ella se tumbó en sus piernas; algo que a ella por un segundo le provocó una sonrisa que consecutivamente hizo que acariciara el suave pelaje que recubría el cuerpo de aquel ser curioso.
Volvió a notar en la expresión de los ojos que le miraban aquella pregunta: "¿por qué no eres feliz?". O quizás era ella misma quien estaba reflejándolo, quién sabe, el caso es que alguien se lo preguntó, cosa que nadie había hecho hasta aquel momento; volvió a mirar los ojos de aquel curioso que le decían:"eres una niña mimada".

 - no he venido aquí para que me juzguen más, quiero estar sola. respondió ella. 
+ no, no quieres estar sola, necesitas un abrazo,¿por qué sino ibas a sonreír cuando me he tumbado en tus piernas?
- ¿y qué si lo necesito? nadie vendrá a dármelo. 
+ yo estoy aquí. 
- ¿y por qué estás aquí? no te he llamado. 
+Los abrazos necesitados no hace falta pedirlos, me he dado cuenta al verte sola. 
- los demás no se han dado cuenta, ¿por qué tu sí? 
+ porque no tengo cosas materiales que me alejen de la importancia de un sentimiento. 
- ¿ y por qué piensas que soy una niña mimada? 
+ yo no lo pienso, has sido tú, yo solo soy un gato. *se levantó de su regazo y se fue*

Quizás se estaba dando cuenta de que no necesitaba tanto dinero, una casa tan grande ni tantas cosas materiales, lo que realmente necesitaba era un abrazo en el momento adecuado y una simple muestra de afecto que le devolviera el pensamiento de que a su familia, a las personas que le habían visto crecer, les importaba, algo que consiguiera que confiara en ellos, un milagro tal vez.
Pero sobretodo, lo que más necesitaba en ese momento era ver su sonrisa reflejada en aquellos ojos castaños, los que guardaban el secreto de su felicidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario